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Pre-COP Consultaciones - discurso del Primer Ministro de Dinamarca Lars Løkke Rasmussen
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PRE-COP CONSULTACIONES - DISCURSO DEL PRIMER MINISTRO DE DINAMARCA LARS LØKKE RASMUSSEN
Consultas Previas a la Reunión del COP
Copenhague, 17 de noviembre de 2009
(Traducción no oficial)
Agradezco la oportunidad que se me otorga para dirigirme a ustedes en el marco de las consultas previas a la COP. Sé que Connie los ha hecho trabajar arduamente en esta reunión, así como en anteriores sesiones del Diálogo de Groenlandia. El duro trabajo y la voluntad política son el único camino que podemos seguir hacia adelante y esta ruta aún no termina.
Acabo de regresar de una reunión de líderes reunidos en la Cumbre APEC de Singapur. Tuvimos una discusión muy alentadora y recordamos los mandatos acerca de la fecha límite que se estableció en Bali.
Yo presenté la visión para un ambicioso acuerdo obligatorio en Copenhague. Un acuerdo que abarca la toma de una acción enérgica e inmediata dentro de todas las áreas de los mandatos de Bali, que nos encaminan hacia un marco legal de gran amplitud.
Me siento sumamente complacido con la respuesta positiva que obtuve. Asimismo, el Presidente de los Estados Unidos aprobó nuestro enfoque, estableciendo que todos los países en desarrollo, presenten metas de reducción firmes sobre la mesa de negociación en Copenhague.
Algunos informes de prensa han destacado la poca probabilidad de que en Copenhague se llegue a pactar todos los aspectos de un nuevo acuerdo legal. Ello no será una sorpresa para cualquiera de ustedes que está familiarizado con el estado de las negociaciones. Mi enfoque rescata los compromisos reales que podemos obtener para tomar una acción fuerte y específica, tanto en el corto como en el largo plazo.
Por lo tanto, la acción real y el mandato enérgico, así como un margen de tiempo para desarrollar el trabajo posterior del marco legal, deben ser concluidos tan pronto como sea posible.
La respuesta positiva y el compromiso político que escucho de los líderes de todo el mundo, me da esperanzas respecto a Copenhague. Puedo decir que estoy alentado por las discusiones entre los ministros que están en esta sala. Los líderes esperan un resultado positivo que les proporcione a ustedes, el más fuerte ímpetu posible. El trabajo que nos espera es traducir lo político en una acción política en Copenhague.
***
Creo que estamos de acuerdo que en Copenhague debemos – y yo creo que podemos – entregar esta esencia. Copenhague no debería ser ni una simple escala, ni un trampolín como alguien proclama. No permitamos que exista duda alguna sobre nuestras intenciones.
Tomando en cuenta el factor tiempo y la situación individual de cada país, en las próximas semanas debemos enfocarnos en lo que es posible y no permitirnos ser distraídos con lo que no es posible.
El Acuerdo de Copenhague debería captar el progreso ya logrado en las negociaciones, y al mismo tiempo facilitar la acción inmediata para el año entrante.
El Acuerdo de Copenhague debería ser específico y obligatorio para los países que se comprometen a alcanzar ciertas metas, llevar a cabo acciones y facilitar financiamiento. Por supuesto, los países desarrollados deben tomar el liderazgo al asumir reducciones substanciales y financiamiento. En Copenhague necesitamos que se pongan cifras en la mesa.
Finalmente, como ya mencioné, el Acuerdo de Copenhague debería exigir que se sostengan negociaciones continuas para llegar a un resultado legal y establecer una fecha límite para su conclusión. El Gobierno de Dinamarca con firmeza cree que se debería lograr un acuerdo legal, más temprano que tarde.
Entonces pregunto: ¿Por qué no definir un texto legal de carácter obligatorio en Copenhague? Porque el factor tiempo y las posiciones divergentes de las partes, así como un número de posibles temas pendientes a ser resueltos, no darán lugar a que esto ocurra. Pero esto, no debe ser una disculpa para la inoperancia.
Usted puede preguntar si un acuerdo en Copenhague, que es de naturaleza política, evitará que nosotros logremos un acuerdo legal. No, yo no lo creo. Cuanto más firme sea nuestro acuerdo político obligatorio en Copenhague, más rápido será el progreso hacía un nuevo régimen global climático, legalmente obligatorio.
¿Qué pasa con Kioto? ¿Está Dinamarca lista para sacrificarlo? Nuevamente, la respuesta es no. Dinamarca es y seguirá siendo parte del Protocolo de Kioto. Las negociaciones después de Copenhague hacía un régimen legalmente obligatorio deberían mantener todas las opciones abiertas, incluyendo un segundo período de compromiso sujeto al Protocolo de Kioto.
Comprendo plenamente las preocupaciones expresadas respecto a la forma del acuerdo. Sin embargo, también desearía enfatizar que la respuesta es no posponer acciones hasta que un régimen legal sea acordado, suscrito, ratificado y entre en vigencia.
Muchos de nosotros ya estamos comprometidos a actuar. ¿Entonces por qué esperar? ¿Por qué negarse a hacer aquello que nos comprometamos en Copenhague?
***
Este es el por qué Dinamarca ha establecido la visión de “un Acuerdo--dos propósitos”.
En primer lugar, el Acuerdo de Copenhague debería tener un contenido sólido que cubra los cimientos de Bali: visión compartida, mitigación, adaptación, finanzas, tecnología y construcción de capacidades. Esto proporcionará un fuerte ímpetu y encauzamiento para llevar a cabo mayores negociaciones en un marco legal.
En segundo lugar, el acuerdo debería facilitar acciones inmediatas en todas las áreas, incluyendo financiamiento, mitigación y adaptación. Un significativo financiamiento inicial debería apoyar una temprana adaptación y esfuerzos de mitigación, así como el fortalecimiento de la capacidad y la cooperación tecnológica.
¿Será muy ambicioso? Ciertamente lo será. El objetivo global es concluir un acuerdo obligatorio que establezca el camino para limitar el calentamiento global a un máximo de 2 grados Celsius, tal como la ciencia, lo recomienda.
¿Se desviará de los principios e instrumentos acordados? No, absolutamente no. El acuerdo se edificará en principios ya establecidos e instrumentos legales. Su cimiento será un principio de responsabilidad común pero diferenciada, y, sus respectivas capacidades.
¿Será solamente un acuerdo parcial? No, no podemos hacer la mitad de un trato en Copenhague y posponer el resto hasta después. El acuerdo cubrirá todos los aspectos clave y todas las partes del mandato de Bali. Yo no comparto la visión de que sea posible hacer en Copenhague una parte del acuerdo y no la otra. Necesitamos compromisos. Necesitamos las cifras. Necesitamos la acción.
¿Tendrá carácter obligatorio? Si, será obligatorio. Incluso si no logramos martillar los últimos puntos de un instrumento legal de carácter obligatorio, yo creo que un acuerdo de obligatoriedad política con compromisos específicos en mitigación y financiamiento, proporciona bases sólidas para una acción inmediata en los años venideros.
Yo no estoy hablando sobre una declaración política con sutilezas, me refiero a una decisión entre todas las partes que incluya un lenguaje preciso en todos los aspectos de los mandatos de Bali: Compromiso de los países desarrollados para lograr reducciones y de los países en desarrollo para ejecutar acciones. Sólidas disposiciones en adaptación, financiamiento, tecnología y desarrollo de capacidades, incluyendo financiamiento inicial para acciones tempranas.
Profundizando esto, tendremos anexos subyacentes perfilando compromisos específicos de países individuales. Esto será negociado y ellos serán objeto de un sistema de medición, reporte y verificación, transparente. Además, nosotros adoptaremos un sinnúmero de decisiones que cubran en mayor detalle algunos elementos de Bali, desdoblando un marco de adaptación, mecanismos tecnológicos, así como otros asuntos.
No estamos alentando a que alguien quede fuera del compromiso. Tratamos de crear un marco que permita a todo el mundo comprometerse.
***
Estoy convencido que la visión que he perfilado para ustedes, no es una entre los muchos posibles caminos por delante. Sin embargo, podría ser la única.
Muchos de ustedes habrían deseado encontrar una forma diferente o una estructura legal diferente. No obstante, creo que todos coincidirán conmigo en un punto fundamental: lo que importa al final del día es la capacidad del Acuerdo de Copenhague para capturar y reforzar el compromiso global de acciones concretas.
Equidad y realismo deben guiar nuestros esfuerzos. No debemos aspirar a otra declaración o intento internacional, debemos esforzarnos por un acuerdo para comprometernos.
Como ustedes saben, he invitado a líderes a concluir el COP 15 en la Cumbre, es mi deseo dar la bienvenida a todos y cada uno de ustedes.
Muchas gracias.